Hoy es una de esas noches en las que no consigo conciliar el sueño. Una de esas noches en las que los recuerdos envenenan mi corazón con lagrimas de arrepentimiento y deseos de construir una maquina del tiempo. Quién me diera a mi la oportunidad de volver atrás, de ahorrarle ese daño a esas personas. De aprender por las buenas que lo que a uno le parece inofensivo para otros termina siendo lo mas nocivo. Hoy es una de esas noches en las que cierro la puerta de mi cuarto como si de una cárcel se tratase. Con la cabeza tan llena de cosas que tengo que dejar que Johnny Cash hable por mi y me ayude a definir el peso que tengo en el pecho. Por que a veces un perdón no sirve. Lo peor -y estoy solo un 98% segura de esto- no es el arrepentimiento.. es el sentimiento de incapacidad. De saber que todo esta hecho, y que todo no fue suficiente. Lo segundo mas difícil es el realismo de lo mucho que apreciabas a esas personas que hoy no te quieren dirigir la palabra.. El mirar fotos suyas con melancolía e imaginarte a ellos mirando las tuyas con odio. Ojala haya un Dios que les haga saber lo mucho que lo siento, lo mucho que me siguen importando, y con cierta carisma- lo mucho que les cotilleo el instagram. Lo tercero es el darse cuenta de que te has fallado a ti mismo, de que aspirabas a ser mejor que eso, y mas tontamente aun, te creías que lo eras. Has fallado. Y ahora -con las mejillas irritadas por las lagrimas y un respiro- os pido que os deis un momento para empezar a leer lo cuarto. Se trata de lo ultimo y mas importante que se piensa, de hecho mucha gente se olvida de llegar a esta conclusión: uno tiene que saber perdonarse a si mismo antes de esperar el perdón de los demás.
Porque el tiempo pasa, las plantas crecen, y la gente cambia. Y siempre tendré la esperanza de que El de Ahí Arriba los vuelva a cruzar por mi Camino para que vean que no soy la misma persona que era hace dos años, o hace un mes... Tengo la esperanza de volver a conocernos.
Hoy he conseguido entender que ayer eramos peores desconocidos que los que seremos mañana.
Para marijuana, 10, mi madre, y todos los demas que me habeis enseñado.